Un alto cargo de la OMS: "Necesitamos entender a los que creen las teorías de la conspiración, es una reacción humana"

A finales de marzo, cuando China apenas vislumbraba la luz al final del túnel del confinamiento y en Europa el objetivo número uno seguía siendo "aplanar la curva" de contagios, la Organización Mundial de la Salud (OMS) lanzó una segunda alerta relacionada con la COVID-19: a la pandemia desatada por el virus se había sumado una "infodemia" derivada la salvaje cantidad de información publicada sobre él. Esta avalancha de datos es en la que se camuflan, explicó la organización, los bulos sobre curas falsas, los contenidos engañosos sobre descubrimientos científicos sin contextualizar y las teorías de la conspiración sobre el origen del virus o sobre las vacunas. Informaciones que pueden afectar a la salud física y psicológica de las personas, así como viciar algunas decisiones de los gobiernos.

"Al igual que los patógenos en las epidemias, la desinformación puede extenderse muy rápido y agrega complejidad a la respuesta de las autoridades sanitarias", detalla la OMS, que ha lanzado este martes una conferencia científica que reunirá durante dos semanas a matemáticos y científicos de datos, expertos en epidemiología, Salud Pública, periodismo, comunicación en entornos de riesgo o diseño web. Junto a representantes de ministerios de sanidad de todo el mundo y de Naciones Unidas, intentarán definir un campo de estudio denominado "infodemiología" basándose en "investigaciones relevantes" y "prácticas contrastadas". "Una infodemia no puede ser eliminada, pero puede ser gestionada", asegura la OMS.

"No debemos culpar a otros por creer en cosas que pensamos que son teorías de conspiración. Necesitamos aceptarlo y entenderlo. Es una reacción humana perfectamente razonable que se basa en una confusión real y en el miedo que proviene de lo que ha sucedido en los últimos seis meses", ha explicado en una charla inaugural David Nabarro, encargado de la OMS para la COVID-19 en Europa. "Para muchos de nosotros, la llegada de este virus brutal ha sacudido nuestra comprensión de aspectos básicos de nuestro día a día".